Cardioproteción Imprimir E-mail
  • De cada 70.000 infartos anuales que se producen en España, sólo 41.000 personas llegan con vida al hospital. Para el resto, la medicina no llega a tiempo. Aunque, al menos, el 80% de las 29.000 personas que mueren antes de recibir asistencia lo hacen porque sufren una fibrilación ventricular.

  • El único tratamiento definitivo contra el ataque es la desfibrilación, mediante el cual se facilita al corazón un shock eléctrico para llevarlo a su ritmo normal.

  • Cuanto más tiempo transcurre desde el inicio de un ataque súbito de corazón, menos esperanza de sobrevivir existe.

    • Dentro de 4-6 minutos se pueden ya producir lesiones cerebrales y muerte.

  • Después de 10 minutos hay muy pocas posibilidades de sobrevivir.

 

 

Asociación Americana del Corazón desarrolló el llamado protocolo de la “Cadena de Sobrevivencia"

Etapas cadena supervivencia

Este protocolo se basa en el hecho de que la mayoría de los episodios de paros cardiacos repentinos ocurren fuera de un hospital, y desencadenan la muerte dentro de un periodo de pocos minutos.

Siguiendo la cadena de supervivencia, para que la intervención sea eficiente, es imprescindible una actuación rápida y eficiente en cada una de sus etapas, de tal forma que se hagan en los primeros minutos tras el ataque súbito, es decir:

  • 1. La ràpida llamada a los servicios de emergencia.
  • 2. La rápida resucitación cardiopulmonar se debe empezar y debe ser mantenida hasta que los servicios médicos (SME) lleguen. Esto se realiza hasta que se pueda aplicar el desfibrilador.
  • 3. La rápida desfibrilación, si así lo recomienda el aparato. Éste es el único procedimiento que puede recuperar el ritmo del corazón de una persona con la fibrilación ventricular (VF). Si está disponible un desfibrilador externo automatizado (AED), éste debe ser utilizado cuanto antes por personal formado hasta que el personal de los servicios de emergencia lleguen.
  • 4. La rápida intervención posterior de servicios sanitarios para realizar una intervención más exhaustiva.

Tanto ILCOR (Comité Internacional del Enlace en la Resucitación) como el ERC (Consejo Europeo de Resucitación), mantienen que la tasa potencial más alta de supervivencia del paro cardíaco se puede lograr sólo cuando todos elementos de la cadena de sobrevivencia se combinan.